Alexa ¿llegó para quedarse?

Lo que en el siglo pasado se veía en películas futuristas llenas de ficción, hoy en día ha quedado obsoleto. Muchos de los inventos y creaciones que vimos en la pantalla grande, hoy están al alcance de la mano de cualquier persona. Las videoconferencias, los robots ayudantes de casa, las casas inteligentes y más, son realidades a las que cada vez estamos más habituados.

Nacimiento de Alexa

Hace cinco años la empresa gigante de comercio electrónico Amazon, hizo el lanzamiento de una asistente virtual a la cual puso como nombre “Alexa”. Inicialmente, Alexa servía para dar impulso a otro objeto inteligente lanzado con anterioridad, los altavoces o cornetas Echo, sirviendo como un control de volumen a voz.

Ya al año siguiente Alexa había recibido numerosas ovaciones y aplausos por parte de entendidos en la materia, logrando además, un número sorprendente en las ventas. Las versiones siguientes de Alexa, ya no sólo ayudaban a sus dueños a controlar el volumen de las cornetas, sino que también comenzó a controlar las luces, relojes, temperatura y compras en línea que desearan hacer sus dueños.

Las grandes empresas de electrodomésticos se vieron inspiradas, motivadas o impulsadas por la aceptación de Alexa, para comenzar entonces a desarrollar su línea de electrodomésticos con asistentes de voz que permitieran recibir órdenes de los dueños.

Así, hoy en día ya no es parte de la ciencia ficción dar “órdenes” a la casa, para hacer un ambiente más acogedor y seguro. Ordenar de forma automática los insumos que hacen falta en la nevera, mantener la casa a una temperatura adecuada, fijar una iluminación para determinadas horas, programar partidos deportivos en la televisión o monitorear a distancia las diferentes salas de la casa no son acciones que sólo podrán verse en películas con efectos especiales, sino que se pueden tener en cualquier hogar.

Por lo tanto, la respuesta es sí. Alexa no solo ha llegado para quedarse, sino que mejorará.